No os preocupéis, luego lo barren y lo limpian todo, podéis escribir lo que queráis.
No os preocupéis, luego lo barren y lo limpian todo, podéis escribir lo que queráis.
El año más cálido de nuestras vidas por deshacer.
Tenemos tanto en común porque sabemos disimular y eso une mucho.
Cada día al despertar me espera al pie de la cama un señor serio con las manos llenas de opiniones que sonríe.
Tendré que volver a escribir cosas cursis que son las que siempre me han dado de comer.
Las cosas nunca son como te gustaría si no las ayudas pensándolas a tu manera haciendo alguna trampa.
Es mirar al mar y echar en falta un intelectual a mi lado.
El anhelado futuro es algo que ya debería habernos pasado hace tiempo.
Si se te da bien cultivar el huerto y mirar por la ventana confórmate, hay gente que no tiene ni eso.
Llega un día en que ya lo tienes todo asimilado y solo puedes acumular cosas innecesarias.
Decía alguien que la felicidad es una ratonera donde nunca sale el sol cuando lo esperas.
Pronto solo nos quedará ese rincón de Hyde Park para que se rían de nosotros en directo.
Es impresionante lo adultos que somos.
Si te fijas bien solo son montones de pensamientos circulares que no encuentran contra qué estrellarse.
El Cavall Bernat luce mas entre la bruma.
Tengo una exagerada idea del pudor.
Hay una enorme posibilidad de que ocurra lo que somos, no lo que creemos ser.
Este sol se parece demasiado al que nos iluminaba los días de gloria.
Siempre asisto maravillado al espectáculo que se produce cuando descubrís un nuevo ídolo al que adorar.
“No hagáis nada que yo no haría, eso os deja mucha libertad”.
Un héroe en horas bajas que se atreva a escribir posts vacíos de mierda literaria y llenos de nada.
Demasiados ángulos muertos en el relato y podría necesitar más.
La primera opción que desactivo al despertar es la de sentirlo todo.
Padre se pasó toda la vida preparando su invasión.
Nunca veréis intelectuales en vanguardia para llevarse un recuerdo de verdad.
Para que no se te note la falta de talento hay que tener bastante.
Quién hablará de ti si en realidad no existes.
Ya no sabe uno hasta dónde remontarse para que las emociones parezcan reales.
Guarda lo intangible donde tu realidad no lo pueda encontrar.