La belleza de la poesía radica en su inutilidad y aun así hacernos sentir todo.
La belleza de la poesía radica en su inutilidad y aun así hacernos sentir todo.
De los tres tristes tigres, yo era el tigre más triste.
Ante la imposibilidad de odiarte, te escribí un poema, lo cual es cien veces peor.
te escribiría
un poema de amor
pero tú no crees
en el amor ni en la poesía
entonces mejor te escribo
en orden alfabético
la lista del supermercado
porque para ti es fundamental
el orden y los abarrotes
Llegó la época del año donde predominan mis enemigos naturales: los carros con cuernos de reno y los tejocotes.
Leí un poema y me acordé de ti. Pero a ti te caga la poesía.
Soy un hombre chapado a la antigua: me gustan los sonetos y el porno pixelado.
Los tejocotes me están respirando aquí en la nuca, Marce.
El porno y la literatura son las únicas formas de salvarnos del olvido.
Siempre voy a celebrar que haya una nueva red social donde podamos estar tristes.