No hay paz en un país donde los gobernantes pactan en lo oscuro y el pueblo muere a la luz del día.
No hay paz en un país donde los gobernantes pactan en lo oscuro y el pueblo muere a la luz del día.
Resistir no es una opción para los pueblos indígenas, es una obligación impuesta por siglos de saqueo y exterminio.
En México no gobierna el Estado, gobiernan las balas. La violencia no es un fenómeno aislado, es el síntoma más crudo de un sistema que dejó atrás a su gente.
Nos proclamamos la generación del cambio que rompería cadenas, pero sólo hemos reciclado la opresión dándole un barniz moderno. Nuestro discurso de cambio es solo ruido y la hipocresía se ha vuelto costumbre. Cada vez nos acercamos más al pasado que juramos erradicar.
La meritocracia es la falacia predilecta del capital: maquilla privilegios como méritos y convierte la explotación en virtud. Es el mecanismo perfecto para perpetuar la desigualdad disfrazándola de justicia.
El discurso whitexican se erige sobre cimientos de memoria selectiva: glorifican la migración de sus ancestros mientras condenan la de quienes hoy buscan refugio. No es mérito, es privilegio; no es rechazo, es supremacía. La coherencia jamás sobrevivió al confort de su doble moral.
La tibieza es la más vil de las traiciones: no combate, no construye, no defiende. Es el terreno fértil donde germina el fascismo.
Los migrantes no son una amenaza, son el rostro humano de un sistema que genera pobreza y luego criminaliza la supervivencia.
El Estado no nos cuida, nos vigila. Y nuestra libertad siempre será su peor amenaza.
Hidalgo, México.🇲🇽
Los titulares dicen “conflicto”, pero la realidad es otra: esto es apartheid, ocupación y genocidio. Palestina no necesita eufemismos, necesita libertad.
"La pobreza no es natural ni normal; el empobrecimiento de nuestras comunidades étnicas es una herencia del colonialismo. Este empobrecimiento de nuestros territorios representa la expresión más evidente del racismo estructural"
- Juanita Francis Bone
El verdadero costo del capitalismo no está en los precios, está en las vidas que destruye para mantenerse de pie.
La opresión en cualquier parte del mundo debería dolernos a todos. Es simple. No hay más.
Si la justicia continúa siendo un privilegio y no un derecho, cualquier reforma es falsa. El pueblo no necesita cortes supremas, necesita justicia real.
Desapariciones, feminicidios, desplazamientos... En México no estamos perdiendo personas, nos las están arrancando de nuestras vidas.
El mundo arde en desigualdad, pero preferimos distraernos con titulares diseñados precisamente para eso: para distraernos y hacernos olvidar.
El colonialismo no murió, solo cambió de bandera. No olvidemos que Palestina sigue sangrando.
No se puede construir una “tierra santa” sobre una fosa común de niños. #PalestinaLibre 🍉