Café para evitar la nostalgia.
Café para evitar la nostalgia.
Se soñó. Se pensó. Se buscó. Se cazó. Se hizo realidad.
[¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos completamente en paz!]
El queísmo estructural está desatado. El queísmo no estructural no afecta la sintaxis, la preposición que falta afecta a una conjunción (que como conjunción). El estructural, en cambio, afecta a un pronombre (que como pronombre). En este caso, la preposición que falta es parte de un complemento.
Me precipito a 500 millas hacia el futuro. Y qué futuro. 😎.
Leo que cuando David Huerta conoció a Carlos Fuentes le dijo: «¿Te das cuenta que ‘Artemio Cruz’ tiene todas las vocales y además en orden?»
Somos las conversaciones que sostenemos.
Viernes, 14 de febrero Qué fácil callar, ser serena y objetiva con los seres que no me interesan verdaderamente, a cuyo amor o amistad no aspiro. Soy entonces calma, cautelosa, perfecta dueña de mí misma. Pero con los poquísimos seres que me interesan... Allí está la cuestión ab-surda: soy una convulsión, un grito, sangre aullando. De allí proviene mi imposibilidad absoluta para sustentar mi amistad con alguien mediante una comunicación profunda y armoniosa. Tanto me doy, me fatigo, me arrastro y me desgasto que no veo el instante de «liberarme» de esa prisión tan querida. Y si no llega mi propio cansancio, llega el del otro, hastiado ya de tanta exaltación y presunta genialidad, y se va en busca de alguien que sea como soy yo con la gente que no me interesa.
También era viernes cuando Alejandra Pizarnik escribió esto:
¿Así se siente volver a empezar?
Me parece que reemplazar la portada del libro por la de la adaptación cinematográfica debería castigarse con cárcel o con café sin cafeína para el gremio que decide.
Leo un texto sobre mujeres en la ciencia y pienso: ¡Ya basta! Las mujeres no queremos sobrevivir en contextos académicos, queremos prosperar en ellos. Ese espacio también nos pertenece.
Hoy es Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia y les dejo las investigaciones que he conocido de mujeres mexicanas en el gremio:
Me gusta mucho que María Luisa Puga le llame a las palabras «pequeños recovecos en donde guarecernos un rato antes de volver a salir a la intemperie».
Las ganas de terminar lo que estás haciendo para retomar un libro al que te has enganchando lo son todo para cualquier lector/a.
Café y esto de Deleuze y Guattari:
«Si hay lenguaje, es ante todo entre los que no hablan la misma lengua.
El lenguaje está hecho para eso, para la traducción, no para la comunicación.»
"Qué persona tan aburrida eres", como elogio 🙂
«De modo que intento ser amable con todo lo que veo y en todo lo que veo lo veo a él.»
Otra vez a simpatizar con el dolor. Sí, estoy leyendo 𝘛𝘢𝘯 𝘱𝘰𝘤𝘢 𝘷𝘪𝘥𝘢 de Hanya Yanagihara.
El primer café y esto de Emily Dickinson:
«No conozco algo en el mundo que tenga tanto poder como una palabra. A veces escribo una y la miro hasta que comienza a brillar.»
Pensando en el número 8 y en cómo la palabra noche en varios idiomas se parecen a él:
n•oche
n•uit
n•ight
n•otte
n•oite
«Un lenguaje es el mundo que manejas con esas palabras.» Una frase de Ida Vitale que guarda un gran poder.
No dejo de pensar que Roland Barthes, Sor Juana Inés de la Cruz y Cristina Peri Rossi comparten cumpleaños [12 de noviembre].
it's september.
Alejandro Zambra en 𝘔𝘪𝘴 𝘥𝘰𝘤𝘶𝘮𝘦𝘯𝘵𝘰𝘴: «Esa es la manera como la gente se conoce, contándose cosas que no vienen a cuento, soltando las palabras alegremente, irresponsablemente, hasta llegar a territorios peligrosos.»
En Japón tienen una palabra para referirse a la emoción que experimentamos al escuchar algo por primera vez. Puede ser una noticia, un chisme nuevo o una palabra que nos era desconocida.
El término es: Hatsumimi [初耳].