Los que tanto hablan de la España que madruga, nomás hay que comparar las caritas de Bustinduy o Sánchez con las de Abascal o Feijóo.
Los que tanto hablan de la España que madruga, nomás hay que comparar las caritas de Bustinduy o Sánchez con las de Abascal o Feijóo.
Ese es el hecho, que ante los embates descarados del TS (entre otros tantísimos que van con todo), la horquilla de la solidaridad, comprensión o bando se amplía. Algo que nunca te hubiera dicho hace años. Algo que tampoco te diría hoy tras una pancarta o si estuviera militando.
Era por hacer la ‘gracieta’. ¡Y tanto que es discutible! De todas maneras, ¿por qué es al revés?
El 15M fue la eclosión del “no nos representan” ante un agotamiento y crisis de Régimen y una buena panda de corruptos (derivas endémicas de la Democracia burguesa). Y Podemos instrumentalizó el movimiento.
El supuesto “no nos representan” de hoy ante la misma situación sí lo representan: los nazis.
De la manoseada sentencia pueril “dato mata relato” de la izquierda progresista lo importante no debe ser el “dato” sino el “mata”. La Reacción lo sabe de sobra: ya tiene el relato y va a por el “mata”.
por descontado!
Necesito una locución mucho más grave que "el ancho del embudo", "la sartén por el mango", "piedras contra tanques", "quien parte el bacalao" o "manejar el cotarro" para referirme a la relación entre izquierda y derecha en los últimos tiempos.
La continua sorpresa e indignación periodística de la progresía es también correa de transmisión del Mal. En vez de afirmar ante todos estos desastres un nítido “claro, sucede porque está el PP”, no dejan de asombrarse como si no fueran políticas públicas coherentes al ideario reaccionario.
Escribir con pólvora para la política y con tinta para el amor; sólo así seremos dignos del tiempo presente.
gracias. Te escribo mañana con cierto orden. Salud.
(Me arriesgo y te hago un alegato por la vida, porque se puede aunar la búsqueda del placer y la comodidad sin hacer daño a nadie; porque a pesar de la Catástrofe, podemos vivir con humildad, calma y entusiasmo. Sólo hace falta no querer siempre más, no ser siempre más, no hacer siempre más).
Seguro que esa primera persona del plural es humildad y falsa culpabilidad. Porque no todos “acabamos haciendo lo peor”. Porque es hora de trazar la línea política más importante: no todos somos unos cretinos, no todos estamos vestidos de egoísmo, narcisismo o pura hijoputez.
Reflexión desesperada inscrita en la dolorosa sentencia de Cioran “no hay higiene sin abrasión”. Porque no tenemos más armas a nuestro abasto para conseguir evitar esta debacle. Sólo el implacable paso del tiempo. Lo siento.
Quizá el antídoto contra la Reacción grotesca que nos está empezando, ya sí, a avasallar sea el transcurso de ella misma. Que acontezca, que suceda, y que pase. Porque pasará, porque estallará desde dentro, porque me niego a creer que la infancia del ahora vivan su adultez en tamaña calamidad.
La fina línea traspasada entre intentar parecer públicamente éticos y ser unos parguelas instrumentalizados por la Reacción.
Escribimos sobre cómo la lógica de las expulsiones o vetos no necesariamente reduce la violencia y cómo el marco del castigo se ha infiltrado en nuestros colectivos y organizaciones. Pero ¿es útil para nuestras luchas o causa más daño? En @ctxt_es
ctxt.es/es/20250301/...
Creo que no se trata de defender a este o aquel hombre cuya conducta me genera confianza, sino de poner fin a este disparate, a esta imposición de penas sin procesos ni garantías, ni proporcionalidad. Igual me equivoco, pero creo que no hay dolor previo que justifique este fenómeno colectivo.
El cañón de futuro era para matar canallas.
En serio que hay más voluntariedad de lo que creéis en que la vida os atropelle. Tenéis margen de agencia en vuestro estrés, en vuestro ‘fomo’, en un ‘siempre estar presente’, en el enganche a la actualidad/actividad, en el relleno permanente de un vacío que definís como tal.
Cada día más convencido de que deberíamos haber hecho aquello por lo que el Supremo nos condenó a 3 años: atizar a Turull hasta que se le hubieran quitado las ganas de seguir en política.
¿Por dónde anda el Luigi Mangione del País Valencià?
es el momento más oportuno de las últimas décadas. Si no se consiguió por las clásicas conciencias antimilitarista/antiimperialista, que sea por lo menos por “dignidad oportunista”.
¿Os imagináis que la histórica manifestación gaditana contra la base yanqui de Rota -ya derivada en romería por su vacuidad- coge tanto músculo como para acercarse a poner en jaque su permanencia?
Trump nos queda lejos pero las rodillas de estos promotores las tenemos a tocar.
La clásica puerta de “el servicio”.
Que te rente o no algo… hasta en los tuétanos el espíritu mercantil.
Apelar a la ONU, a la Comunidad Internacional, a los derechos humanos… a la tierna infancia de tu hijo ya adolescente, a las puestas de sol juntos cuando éramos pareja, a tu cuerpecito de la juventud.
¿Podéis dejar de comprar argumentos? O se está de acuerdo o no, pero si compráis, lleváis al otro a vender. Vaya concepción de la comunicación.
‘Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo tal y como verdaderamente ha sido. Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro’.
Walter Benjamin susurrándonos en la oreja.