No busques homogeneidad en las redes, o terminarás con mentalidad de secta
No busques homogeneidad en las redes, o terminarás con mentalidad de secta
Las necedades se combaten mejor con argumentos que con ausencias
Cuando un hombre abandonó Babel,
temeroso de quien hablaba otra lengua,
tendió la primera alambrada.
La humanidad nueva, al abrigo de Pentecostés,
está esperando que se nos abran los ojos,
la garganta y los brazos.
«Alambradas» @jmolaizola
A cada lado de las alambradas
hay buenas y malas personas,
hay corazones sensibles, que sueñan
con destinos remotos y con grandes logros.
A cada lado de las alambradas
hay recelo al pensar en el otro,
el de más allá, el distante, el distinto.
A cada lado de las alambradas
se ama y se sufre, se pelea el presente,
se vislumbra el futuro,
se imagina la vida mejor,
se cree, se reza, se blasfema y se duda.
«No eres poeta si no escribes tus sueños»
(Keats)
No hay derrota
porque hay puertas que se abren,
y estoy en casa.
Calor que funde penas de hielo,
muros de ausencia,
miedos de piedra.
Descanso, aún no llegada.
Tú que nos unes.
Y después, al camino de nuevo,
un recuerdo vivo,
vínculos indestructibles,
más batallas,
heridas nuevas.
Hay otros cansancios, y tormentas.
MI GENTE
Puertas que se abren, y estoy en casa.
Mi gente.
Brazos que envuelven.
Manos que acarician este rostro cansado.
Palabras que cantan, acunan y aquietan.
Miradas que esperan. Gestos de hogar.
Risas sinceras.
Amigos que secan las lágrimas con su presencia.
Quizás nos iría mejor si reconocemos lo mucho que no sabemos
Si de verdad queremos una red que sea lugar de encuentro y respeto, de cultura e intercambio de opiniones, lo que no pueden valer aquí son los dobles raseros, ni el que valga el insulto porque va en la dirección “correcta”