¡Inscripciones abiertas!
En este seminario nos adentraremos en la cultura yanki, sukeban o bōsōzoku, explorando sus orígenes, funcionamiento y evolución, cuál fue su impacto en la cultura pop, y para entender cómo encajaban en una sociedad que muchos consideran un ejemplo de disciplina y rectitud.
En algunos casos fueron la puerta de entrada para acabar en la yakuza, en otros, un simple momento de rebeldía juvenil fugaz para volver luego al redil.
Algunas recientes obras de ficción protagonizadas por pandilleros juveniles japoneses han puesto de nuevo de moda ciertas tribus urbanas ya prácticamente desaparecidas en Japón, pero que durante décadas se convirtieron en el refugio de descastados de la sociedad japonesa.
🏍️ LA REBELDÍA JUVENIL EN EL JAPÓN DE POSGUERRA
💬 Seminario online
📆 26/3, 19.30h
Con el sensei @capitanurias.bsky.social nos adentraremos en la cultura yanki, sukeban o bōsōzoku, explorando sus orígenes, funcionamiento y evolución.
Te damos motivos de peso para participar:
1️⃣ Es una excusa para poner a prueba tu japonés.
2️⃣ Están en juego premios muy interesantes.
3️⃣ Es una oportunidad única para darte a conocer entre los muchos representantes del mundo de la empresa japonesa y del sector cultural y académico.
Ya está abierta la convocatoria del Concurso de Oratoria Japonesa en Barcelona, organizado por el Consulado General de Japón en Barcelona y Barcelona Suiyokai, y con la colaboración de Fundación Japón Madrid y Shachokai.
👉 https://www.barcelona.es.emb-japan.go.jp/itpr_es/oratoria_2026.html
Durante años fue poco conocido fuera de Japón, pero hoy su obra se traduce en muchos países. Shigeru Mizuki no solo creó grandes mangas: también cambió para siempre la forma en que el público moderno imagina a los yōkai.
Pero Mizuki no se limitó al manga fantástico. También exploró otros estilos y géneros, como la historia y la autobiografía, en obras como: ‘Operación Muerte’, ‘Showa: A History of Japan’, ‘Hitler: La Novela Gráfica’ o ‘Shigeru Mizuki, Autobiografía’.
El éxito de ‘GeGeGe no Kitarō’ provocó lo que muchos llaman el «yōkai boom». Gracias a Mizuki, estas criaturas del folclore japonés dejaron de verse únicamente como seres terroríficos y pasaron a representarse también como figuras simpáticas, traviesas o incluso entrañables.
Con ‘GeGeGe no Kitarō’, Mizuki creó un universo en el que humanos y yōkai conviven. El protagonista, Kitarō, es el último superviviente de la Tribu Fantasma y a lo largo de la historia vive varias aventuras junto a muchos yōkai.
La serie se convirtió en un fenómeno cultural.
En 1957, Shigeru Mizuki publicó su primera obra, ‘Rocketman’. Pero su gran contribución llegaría cuando reinterpretó en formato manga una vieja historia del kamishibai, ‘Hakaba Kitarō’. Esta pasó a llamarse ‘GeGeGe no Kitarō’ cuando se adaptó en anime y cosechó un gran éxito.
Tras regresar a Japón, realizó todo tipo de oficios mientras intentaba abrirse camino como artista. Su primer contacto con el mundo profesional llegó a través del kamishibai, creando las ilustraciones sobre las cuales se apoyaban las narraciones de estos cuentacuentos.
Durante la Segunda Guerra Mundial fue reclutado y enviado a Papúa Nueva Guinea. La experiencia fue devastadora: contrajo malaria, vio morir a muchos compañeros y perdió el brazo izquierdo tras una explosión. A pesar de ser zurdo, aprendió a dibujar con la mano derecha.
Aquellas historias infantiles sobre fantasmas y espíritus marcaron profundamente su imaginación.
Décadas después, Mizuki transformaría ese recuerdo en una de sus obras más conocidas: ‘NonNonBa’, un relato autobiográfico que mezcla memoria, folclore y fantasía.
Mizuki nació en Osaka en 1922 con el nombre de Shigeru Mura, aunque creció en Sakaiminato.
Desde pequeño mostró talento para el dibujo y una gran fascinación por lo sobrenatural, alimentada por las historias que le contaba una anciana del vecindario a quien llamaba «NonNonBa».
Shigeru Mizuki fue uno de los mangakas más importantes del siglo XX y figura clave en la recuperación del folclore japonés.
A través de su obra, volvió a popularizar a los yōkai, los seres sobrenaturales del imaginario japonés, acercándolos a generaciones enteras de lectores.
🎌 EL KANJI DE LA SEMANA: 女 🎌
女: mujer.
On’yomi (lect. china): ジョ (jo), ニョ (nyo), ニョウ (nyō).
Kun’yomi (lect. japonesa): おんな (onna), め (me).
Ejemplos:
✍️ 女流 (じょりゅう / joryū): escritora.
🩺 女医 (じょい / joi): médica.
🙏 女神 (めがみ / megami): diosa.
Kanno creía firmemente que el gobierno aprovechó todo esto para eliminar a todo aquel con ideas disidentes.
El 25 de enero de 1911, de entre los 25 que habían sido acusados, fue sentenciada a muerte y colgada a la edad de 29 años. Aunque aceptó su condena, estaba en contra del hecho de que otros compañeros que no habían estado directamente implicados en el plan fueran acusados.
Después de ser arrestada varias veces, fue acusada de ser una figura clave en un plan para asesinar al Emperador Meiji (el Incidente Kotoku, 幸徳事件), convirtiéndose así en la primera mujer con estatus de preso político ejecutada en la historia moderna del Japón del siglo XX.
Kanno estaba convencida de que sin violencia las protestas no tendrían ningún efecto y que la figura del emperador como ser divino no era más que un mito para subyugar las masas.
Un tiempo más tarde, conoció a Shūsui Kōtoku (幸徳 秋水), con quien mantuvo una relación y publicó artículos criticando el gobierno de entonces en el diario anarquista Jiyū Shisō (Pensamiento Libre. 自由思想) fundado por ellos mismos.
Durante este tiempo en prisión, Kanno se fue radicalizando. Pasó de creer en las protestas pacíficas a creer en la acción directa.
Con el tiempo, Kanno se fue decantando por las ideas anarquistas, participando en un manifiesto anarquista los autores del cual, juntamente con ella, fueron arrestados el 22 de junio de 1908 en lo que se conoce como el Incidente de la Bandera Roja (Akahata Jiken, 赤旗 事件).
Kanno Sugako se fue dando cuenta de que faltaba representación femenina en el socialismo de entonces. Además, eventualmente fue indignándose por la doble cara de aquellos hombres que abogaban por la liberación de la mujer, pero que por la noche iban al barrio rojo.
Kanno, inspirada por la escritora Yosano Akiko, entre otras, empezó a escribir. Redactó numerosos artículos defendiendo la igualdad de género en una época en la que las mujeres quedaban relegadas a un segundo plano contra la impunidad de los agresores sexuales, entre otras cosas.
Dos años más tarde, para huir del ambiente abusivo de su casa, se casó con un hombre proveniente de una familia de comerciantes de Tokio.
Kanno Sugako (管野スガ) nació el 7 de junio de 1881 en Osaka.
Después de haber sufrido una violación, entró por primera vez en contacto con las ideas socialistas a los 15 años, leyendo un ensayo sobre víctimas de abuso sexual.